Hace un ratito, cuando me disponía a cenar algo, puse la tele. Siempre lo hago, me acompaña durante la cena… Haciendo zapping y pensando que, como casi siempre, no había nada que sirviera, me llevé una grata sorpresa al encontrarme que en la “dos” estaban poniendo un concierto- reportaje de Ismael Serrano… En ese momento caí en la cuenta de que durante varios años su música formó parte de mi vida y que ya hacía mucho tiempo que no lo escuchaba…
A Ismael lo descubrí mi penúltimo año de universidad. Una amiga de mi compañera de piso andaba diciendo que había escuchado una canción de un tal Ismael Serrano que se titulaba “Pequeña Criatura” y que le había gustado tanto que se había comprado el disco. A raíz de eso y de que creo que le dije que a mí también me encantaban los cantautores, me grabó una cinta. Era el segundo disco de Ismael, “La memoria de los peces”… Me encantó y sigo pensando que es uno de sus mejores trabajos… Me acostaba y me dormía todas las noches oyendo la cinta, en un cassette Sanyo de lo más cutre, en una habitación donde había muerto una viejecita y donde nunca tuve miedo( es más, dormía muy bien) hasta que logré aprenderme todas las canciones… Ese disco me trae a la memoria uno de los mejores años de mi estancia en la universidad…
Después, durante bastante tiempo, seguí comprando todo lo que sacaba Ismael…. El resto de los discos los asocio a una época más oscura de mi vida, donde andaba perdida, pero igualmente me gustan mucho… Hoy oí de nuevo su música, aquellas canciones que me hacen recordar momentos buenos y no tan buenos y, al oírle cantar algunas que me traían a la memoria recuerdos un tanto oscuros, no pude más que sonreir y pensar: ¡¡¡Pino, que mal estabas!!!
Me sigue gustando mucho, tengo que admitirlo. A mí no me parece deprimente, como dice mi hermana o mi cuñado. Me gusta lo que escribe, aunque muchas de las cosas que escriba sean tristes…
Las canciones de Ismael forman parte de la banda sonora de mi vida… Quizás mañana, cuando salga en mi coche a trabajar, deje de escuchar a Francino y oiga de nuevo a Ismael.